Hola buenas, comenzamos el año
con fuerza renovada, tras recuperarnos de la Nochevieja y las cantidades
ingentes de comida devoradas durante las fiestas de navidad teníamos que salir
algo al monte aunque no hubiera nevado (aún) para abrir el ejercicio 2013,
además, el mundo no había acabado así que las montañas en principio deberían
seguir en su sitio.
Había varias propuestas encima de
la mesa pero una de ellas destacó por su singular organización, un compañero
del foro de montaña sistema central se había ofrecido a impartir un curso de
orientación básico, ¡cáspita!, todos nuestros brujulazos se podían evitar
participando en dicho curso, o al menos muchos de ellos, la cosa es que como el
tema tampoco parecía muy extremo pues me cogí a Meli y nos fuimos los dos.
Habíamos quedado con la gente del
foro en el aparcamiento del valle de la fuenfría, en cuanto llegaron los
citados comenzó la charla que nos sacará de nuestras grotescas situaciones y
como compartir es de sabios pues allá va una pequeña guía fruto del
conocimiento adquirido, ni que decir tiene solamente son nociones adquiridas en
un curso muy básico, lo mejor es realizar un curso, documentarse, comprar
mapas, guías, etc. y si no se tiene la experiencia suficiente seguir las
señales, sendas, etc.
Mapas:
Corresponde a la representación
de un terreno, la escala aconsejada es 1:25.000 lo que se traduce en que cada
centímetro del mapa son 25.000 en el terreno.
Se aconseja comprar mapas en los
que venga representada cuadrícula en los ejes “X” e “Y” que nos darán
coordenadas muy aproximada de donde estamos, donde queremos ir y con un poco de
suerte no tendremos que dar coordenadas de donde nos hemos perdido y tener que
llamar al 7º de Caballería.
Los colores, pues básico, zonas
con vegetación pintadas en color verde y zonas más altas en color marrón, hay
que tener en cuenta que la vegetación a partir de 1.800 mts. suele ser muy
escasa, tirando ya a nula por lo que esto nos dará una idea de la altura a la
que estamos.
Hablando de altura, otro consejo
a la hora de comprar un mapa es que estén bien delimitadas las líneas de nivel.
Existen las líneas maestras (que normalmente están pintadas con un trazo más
grueso) y las auxiliares, normalmente cada curva maestra representa 100 metros
de desnivel en contra de los 20 metros de cada línea auxiliar. Estas nos darán
la altura y desnivel, cuanto más juntas están mayor será el desnivel en línea
recta, al contrario, si están separadas el desnivel será menor, esto es
importante a la hora de identificar una pradera, un llano o por el contrario
canales con gran desnivel y cortados o precipicios.
Preparar un mapa.
Una vez que hemos comprado el
mapa, hay que prepararlo, esto es, a poder ser plastificarlo para que no se nos
deteriore a la hora de manipularlo, hay que pensar que si tenemos que sacar el
mapa es porque lo necesitamos y quizás las condiciones climáticas no estén muy
por la labor de echarnos una mano.
Antes de plastificarlo es
conveniente iluminarlo. El coste de
un mapa no es muy elevado, es preferible perder un tiempo señalando con
fluorescentes y rotuladores aquellos puntos clave para nuestra orientación,
poblaciones, sendas, cotas, cursos de agua, etc.
La brújula, esa gran desconocida.
¿Qué es una brújula?...normalmente
la respuesta sería: una mujer montada en una escóbula, pero no, básicamente una
brújula nos sirve para definir un rumbo, localizar un punto en un mapa, o
definir nuestra ubicación. Brújulas pues hay varias, a mi me gusta la que uso
yo, básicamente por eso la compré y es que al ser transparente te permite
orientar el mapa de una forma sencilla.
La brújula está compuesta por las
siguientes partes:
Definir un rumbo.
Para definir el rumbo al que
queremos ir, basta con “apuntar” con la flecha de dirección de la brújula al
hito al que queremos dirigirnos, giraremos el limbo hasta orientar la flecha de
la brújula con el norte que indica la flecha magnética, los grados que marque
el limbo en la flecha de dirección serán los que transportaremos al mapa
orientando este al norte.
Localizar un hito o cota en un
mapa.
Cuántas veces he oído tras de mí
la frase…”y eso de ahí….¿qué es?” pues
bien, en este caso el proceso a seguir es el inverso, primero tomaremos el
rumbo apuntando con la brújula a la cota o lugar que nos ha llamado la
atención, giramos el limbo hasta que coincida la flecha de orientación del
limbo con el norte del mapa y voilá,
solo nos queda interpretar lo que estamos viendo.
Localizarnos a nosotros dentro de
un mapa.
Vale, nos hemos perdido y no
tenemos ni idea de por donde andamos, con nuestros inseparables amigos, la
brújula y el mapa podemos acotar nuestra posición de una forma relativamente
sencilla siempre que seamos capaces de localizar puntos conocidos, al menos 3,
con una diferencia mínima de 90º entre ellos y uniéndolos a través de líneas
rectas nos dará un triángulo en el que en principio se supone que es donde
estamos. En el mapa ya estaremos dentro de una cuadrícula y solo bastará fijarse
un poco en los detalles para afinar nuestra posición.
A todo esto….lo que funciona
bien, bien es un GPS,… con pilas a poder ser.
Pues ni más ni menos fue esto lo
que aprendimos en el curso, ahora había que aplicarlo, el juego consistía en
seguir una serie de balizas en los que se indicaban unas coordenadas, desde el
aparcamiento de la Fuenfría salimos en busca de la primera baliza, fácil…
segunda baliza, una cota de 1.500 mts….sencillo, tercera baliza “Chalet de Peñalara”,
desde que nos pusimos a buscar la primera baliza nos habíamos juntado con los
amigos del sur de Gredos y como a penas nos gusta ir hablando pues ahí tuvimos
el primer brujulazo, nada serio, media vuelta y dimos con la tercera de las
balizas.
La cuarta era el Mirador de la
Reina, para llegar a él tenemos dos opciones buscar la senda Smith o subir por
la calzada romana, ¿cuál sería la mejor opción?... pues como animales que somos
la línea recta, miramos a Melisa a ve que opinaba y como dio luz verde pues
para arriba. Atravesando monte y entre roca llegamos a la base del mirador,
allí un paisano que rondaba el lugar nos pregunta que si nos hemos perdido,
“no, no buen hombre, venimos al mirador”, nos contesta que en su vida había
visto a nadie llegar al mirador por dónde veníamos nosotros.
Otra baliza encontrada, a por la
última, esta era el Mirador Vicente Aleixandre, pero llegando al mismo sin
seguir el camino, ok. sencillo, en un plis-plas nos pusimos en el último punto
controlado del día, y ahora??...pues “to pa’bajo”… y como habíamos subido over
road, pues de igual forma bajamos hasta Casa Cirilo, donde ni que decir
tiene que dimos cuenta de las cervezas de rigor.
Ahora queda, después de todo lo
aprendido, no perderse en las próximas salidas.
El ferviente lector advertirá que
no se hemos hecho demasiado énfasis en el manejo de la brújula y el mapa, como
no somos expertos el mejor consejo que podemos dar es que si hay alguien
interesado lo mejor es consultar información en sitios serios (por ejemplo aquí hay un
manual bastante bueno (http://masvida50.com/aventura/manual/Manual%20de%20iniciacion%20deporte%20de%20orientacion.pdf),
practicar, ir con gente que domine la orientación, etc.
Como soy un poco así, pues no tiramos ni una foto, entre las prisas y tal...y que coño, que hacía frío para sacar las manos de los guantes.
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